DIARIO DEL CAMINO

4ª ETAPA AGES-BOADILLA DEL CAMINO (10/5/2009)

Hoy me he levantado de la cama con compañía, sabía que algún día vendría a visitarme pero realmente no sabía cuando. Ella es una vieja conocida, se llama “Fatiga” y no nos soportamos, era la visita menos deseaba de este viaje. Ella no aguanta lo que yo hago y yo no soporto como me trata. Es la responsable de mi mal humor, de los malos momentos, de no dejarme pensar con claridad y en su favor sólo puedo decir que realmente soy yo el responsable de su visita.

Me he levantado muy cansado no he dormido bien y lo noto, la lluvia me despertó a media noche y me costo conciliar el sueño, quizás por el temor de que durante todo el día me acompañase ese tiempo, malas compañeras para un mismo día lluvia y fatiga. Afortunadamente por la mañana el sol está fuera pero las malas sensaciones siguen conmigo, salimos a desayunar y apenas hablo, aunque no diga nada eso ya delata mi estado.

Mientras nos preparan unas tortillas, como siempre para acompañarla con arroz, no hago otra cosa que estirar e intento pensar que todo va a salir bien. Termino pronto el desayuno y emprendo la marcha sin mis escuderos, ellos me cogerán pronto.

Me dirijo hacia Atapuerca con ritmo lento, no encuentro buenas sensaciones y decido llamar a casa, de esta forma hablaré con la familia y haber si de este modo cambia un poco mi ánimo, pero sigo igual hablo con Eva pero no puedo hablar con mis chicos. De repente suena el teléfono, es mi madre y me alegro de su llamada pero tampoco va a conseguir animarme, a mitad de la conversación noto que se emociona y se le quiebra la voz, en esos momentos también a mi se me pone un nudo en la garganta y no soy capaz de contestarle, termino por colgar el teléfono y pienso que definitivamente hoy va a ser un mal día y mi “amiga” la fatiga se está saliendo con la suya. De todos modos creo que estoy preparado para soportar esos malos momentos, llevo mucho tiempo tratando con ella, y lo que no sabe es que después de un mal momento termino por sonreír, y ahí empiezo a ganar yo.

Intento no pensar como me encuentro, buscar algo que me anime y voy recordando a “los corredores invisibles”, sin saber realmente porque me voy encontrado un poco mejor. Entro en Burgos bastante animado y con buen ritmo, otra ciudad que dejamos atrás, vuelve a sonar el teléfono y me sorprendo quien me contesta al otro lado, es mi padre. Creo que es la segunda vez en mi vida que me llama para hablar conmigo, y esto no estoy reprochando nada, todo lo contrario, un hombre que sólo ha sabido trabajar y cuidar de nosotros, siempre a la sombra por su carácter reservado, pero siempre ahí para responder en el momento que lo necesites. Si tuviese que definirlo con una palabra diría que es un hombre “bueno”…..muy muy bueno. Su llamada denota preocupación, apenas podemos hablar pero escuchar su voz fue suficiente……….Definitivamente me encuentro bien.

El ritmo es muy bueno, ahora parece que no me canso, pero sólo parece. Vamos dejando atrás un pueblo tras otro, nos vamos comiendo lo kilómetros hasta que llegamos a Hontanas donde paramos a comer, ya llevo casi 60 kilometros en las piernas y falta la tarde todavía. En 45 minutos estoy de nuevo en marcha, antes me he comido un plato de ensalada, pasta y un flan. Arranco dirección Castrojeriz con paso torpe ya que los dolores al empezar son realmente fuertes. Luis se cae delante de mi con la bici, en un principio me asusto pero el está sonriendo porque no pasa nada, en cambio mi otro escudero está en el suelo pero riéndose de la caída, al final fue hasta un buen momento. Alcanzamos una carretera que nos lleva hasta Castrojeriz donde queremos comprar unas cruces de madera muy típicas “Cruz de Tau”, Vicente se desvía al convento y nosotros seguimos. Definitivamente las tardes son lo mio, voy rápido, muy rápido para los días que estamos y los kilómetros que llevo encima. Mi amigo Zapata me llama me da ánimos y me dice que soy “superman”, en la vida he visto un superman tan pequeñín, como se nota que me quiere…..

Nos espera una subida muy grande, lo hago andando ya que prefiero ir reservando en este tipo de subidas, todavía queda mucho y las piernas las tengo doloridas. Todo lo que sube baja y ahora es lo que toca, ya prefiero subir a bajar, es insoportable el dolor en rodillas y piernas pero de momento lo aguanto. Vemos un cartel y Luis se detiene a mirar, le pregunto y me dice que no hable tanto y siga pero que tiene una sorpresa para mi. Y es verdad a los 30 minutos hemos llegado a nuestro destino….bbiiiieeeennnnn. Salen a recibirnos unos peregrinos de un albergue que saben lo que estamos haciendo, nos abrazan, nos hacen fotos, nos sacan agua…..esto motiva. Como estoy bien decido seguir casi 10 kilometros más hasta llegar a Boadilla del Camino, la suerte nos lleva hasta un albergue que es un encanto, césped, plantas, antiguos aperos de labranza, un sitio acogedor y encantador, pero como buen albergue de peregrinos me toca dormir en el suelo. No me importa….

Al final han sido casi 90 kilometros y sigo respondiendo mejor de lo que pensaba, incluso Luis me pregunta cuando voy a empezar a sufrir………que equivocado está llevo sufriendo desde que empecé. Lo mejor de hoy es mi victoria sobre la fatiga, tendremos otras batallas y me lo hará pasar mal…..

Un abrazo a todos y gracias por tantos ánimos.

 

 

GALERÍA DE IMÁGENES

 

« Ir al Diario

 

Inicio · Juan Manuel Medina · Próximo reto · Galería · Noticias · Libro de visitas · Contacto

© Juan Manuel Medina, 2009 Torrevieja.

Web desarrollada por Xalmar.